Ante esa cruda realidad, para sus batallas de diario uno optaba entonces por los muñecos más asequibles, los más cutres eran los ínfimos soldaditos que salian en los sobres sorpresa "Montaplex". 

Había que prestar atención al separarlos del plástico de donde venían unidos, para no crear un regimiento de soldados bicéfalos.
Los que venían tumbados o agachados hablando por radio, o todo aquel que no fuese en posición erguida y disparando, no tenían la hombría necesaria para pertenecer a ninguna batalla infantil. Y que decir de los que venían muertos de fábrica antes de comenzar las hostilidades, ¡¡¡que falta de respeto era esa, a mis soldados los mato yo!!!.
Los que venían tumbados o agachados hablando por radio, o todo aquel que no fuese en posición erguida y disparando, no tenían la hombría necesaria para pertenecer a ninguna batalla infantil. Y que decir de los que venían muertos de fábrica antes de comenzar las hostilidades, ¡¡¡que falta de respeto era esa, a mis soldados los mato yo!!!.
los popularísimos clicks (en mi época clicks de Famobil), tan populares como carentes de movilidad. Tenian multiples escenarios y complementos, y eso les salvaba; más válidos como carne de escaparate que para liarse a golpes. Eran meros figurantes que no podían ni andar..¡así que dar patadas ni te cuento!. Quitarles el pelo con un destornillador era un craso error, ya que no había retorno capilar posible.
Un mismo concepto, pero nada que ver. Los Airgam boys eran muñecos mas grandes, articulados y con muchismas piezas intercambiables..pero en su virtud tenían su condena, acababan perdiendo piezas y firmeza, y trás multiples batallas perdían manos, pies,etc..Además eran muy parcos de escenarios, así que con el tiempo al compararlos con los sobrios e inmutables clicks parecían un batallón errante de mutilados de guerra de la familia Gasol.
Entonces empezaba su fase dos, el Airgam boys reciclado, de cabeza con perilla, torso de un guerrero medieval, una pierna de indio, otra de soldado alemán y porra en una mano y lanza en otra..transformándose en una incipiente banda urbana de raices étnicas, un "latin-king" de dos metros.






Nuevos escenarios posibles de conflictos inter-especies se erigían en la malvada mente infantil. Varios inocentes clicks y una clack trás ir a un mitin del PP disfrutan de un helado y una coca-cola, siendo abordados de repente por varios macarras de la tribu "Airgam" con aviesas intenciones (sobre todo para con la click hembra), películas ochenteras he visto con menos argumento, el pollo estaba montado sí o sí.
