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jueves, 15 de diciembre de 2011

DE HEAVY SE FOLLA POCO (o nada)


Seamos honestos, el tiempo ha pasado y nos da cierta perspectiva. No eran los granos, una adolescencia irascible, la falta de una vespino molona o un piso en Residencial Paraiso. Lo cierto es que nos equivocamos e hicimos una pésima elección: De heavy no se folla.
Si tan sólo alguien nos lo hubiera dicho, como al chico del Mc Donalds que se llama a si mismo desde el futuro (como se lo curran), el que por cierto, no se dá consejos para follar más, dado que obviamente no es heavy y no los necesita.... seguramente tenía la vespino aparcada en la acera del Mc Donalds el muy mamón. El caso es que, si nos hubieran avisado, tal vez nos hubieramos planteado si Eros Ramazotti no tenía de hecho una bonita voz y un ritmo irresistible.
Transcurrido el tiempo uno lo dulcifica todo y piensa que su colección de discos de Leño son un bagaje importante y suficiente.... los cojones. El emule te habría dado hoy toda la discografía de los Maiden con un click aunque no hubieras salido de Oh! en todo el bachillerato.
Pero claro, no recibiste la llamada en una cabina un día advirtiendote que una cosa llamada internet iba a revolucionar el mundo, la SGAE y el porno. ¿Que hubieramos hecho entonces con las private y las cintas TDK de los Judas? Pues muy facíl, tirarlas a tomar por culo y esperar a internet y al movimiento gótico para poder reutilizar todo el ropero de color negro que nos habiamos comprado.
¿Quedan Heavies hoy en día? La respuesta lógica, desde un punto de vista biológico y evolutivo, es NO. Se extinguieron por su baja progenie. En su lugar y como mutación evolutiva tenemos los góticos. Aunque sospecho que tambien follan poco, la ratio observada en sus habitats naturales parece indicar que el número de hembras ha aumentado respecto a sus antecesoras las heavies. ¿Que podemos deducir de todo esto? Pues no sé, pero supongo que Cristina Ricci ha hecho mucho más por la captación al movimiento de lo que Doro Pesch logró.
En fin, si con el tiempo nos hemos curado y hemos conseguido echar un polvo de vez en cuando, deberiamos aprender la lección y no volver a las andadas y no escuchar a nuestros idolos peludos pseudogayers, sino muy esporadicamente, en privado, con cascos y a través de Spotify, o sea no mas de 20 horas al més, por si las moscas.